Textos en otros formatos y plataformas

Nuevas tecnologías y dispositivos han diversificado la distribución de contenidos, donde las pautas de escritura no son diferentes. Tal vez más exigentes.

Blogs y escritura Web

Todas las pautas para escribir para la Web podrían aplicarse a los blogs, por una sencilla razón: son otro tipo de página Web.

Los blogs, en esencia, liberan al autor/editor del diseño Web: basta crear el contenido, hacer clic y ya está publicado en la Red. Esta facilidad de creación y uso los ha hecho muy populares.

Como tal, un blog podría alojar desde un simple párrafo hasta el capítulo completo de una novela y, entre esos dos extremos, un texto mediano con o sin estructura de pirámide invertida.

Microblogs (el mundo en 140 caracteres) y otros formatos emergentes

Es un formato que permite a cualquier persona publicar textos cortos, enlaces a sitios Web, fotos o clips de audio, los cuales pueden ser vistos por el público deseado por ella.

La limitación de caracteres del formato obliga a que su redacción sea tan exigente como la primera frase de un lead o un título como entidad externa a la pirámide invertida.

De hecho, al seguir las pautas de elaboración de textos siguiendo el modelo de la pirámide invertida, y limitando el número de caracteres a 140 en la primera frase, se permitiría su reutilización en dispositivos móviles a través de SMS.

En otras palabras, escribir un microblog exige el mismo esfuerzo de jerarquización y edición que se realiza con la elaboración de la primera frase del lead o un título externo.

No tendrían mucho sentido los microblogs si se tuvieran que publicar desde un computador y un navegador Web, como los blogs tradicionales. Pero estos pueden ser publicados desde distintos dispositivos y aplicaciones, como un teléfono móvil a través de un mensaje de texto, el correo electrónico o aplicaciones especiales, reproductores multimedia con acceso a Internet, servicios Web 2.0, redes sociales aplicaciones de mensajería instantánea tales como Windows Live Messenger, Yahoo! Messenger.

Gracias a ello, los microblogs brindan la inmediatez y libertad de movimiento soñados por cualquier periodista.

Estas actualizaciones se muestran en la página de perfil del usuario, y son también enviadas de forma inmediata a otros usuarios que han elegido la opción de recibirlas. El usuario origen puede restringir el envío de estos mensajes sólo a miembros de su círculo de amigos, o permitir su acceso a todos los usuarios, que es la opción predeterminada.

Las plataformas de ‘microblogging’ permiten a sus usuarios seguir a otros o tener sus propios seguidores y hacer comentarios sobre los textos publicados. Al tratarse de un formato que despuntó apenas en el 2007, aún están en plena evolución.

En sus comienzos, los utilizaban grupos de amigos para publicar banalidades, pero con el aumento de popularidad ahora se están usando como herramienta de negocios, como mecanismo de expresión y de comunicación por parte de periodistas ciudadanos, y también como herramienta de promoción de personas, blogs y hasta medios de comunicación.

El ‘microblogging’ es tan nuevo, que todavía nadie se atreve a asegurar sobre lo que está bien o mal hecho en estas plataformas. Sin embargo, resultan saludables los experimentos de algunos periodistas y medios que van más allá y que intentan aprovechar las características de Twitter y similares, con usos como transmisión en línea y en directo de eventos, conferencias o sucesos, intercambio de opiniones entre asistentes a eventos y discusiones de hechos de actualidad.

El futuro del ‘microblogging’

¿Cuál es el siguiente paso?

Con la velocidad con la que evolucionan Internet y sus servicios, es difícil predecirlo. Unas pistas nos las dan los competidores de Twitter, mucho más versátiles –aunque sin tal masa crítica de usuarios–, con sus características particulares.

Jaiku, propiedad de Google desde el 2007, está considerada como la plataforma de ‘microblogging’ más avanzada tecnológicamente, que ofrece las mismas funciones de Twitter más novedades como los canales de comunidades, que permiten a sus usuarios crear grupos de personas con intereses comunes; ‘webfeeds’ que permiten publicar en Jaiku, solo con un clic, todos los contenidos que el usuario ha subido a otros servicios, como fotos de Flickr, videos de YouTube, notas y datos de redes sociales, favoritos Web (‘bookmarks’), lugares y eventos, entradas de blogs y cualquier contenido que utilice el formato RSS.

Además, Jaiku aprovecha la tecnología de geolocalización de Google para brindar localización de presencia local y global, es decir, la ubicación geográfica de los autores y las audiencias permite generar nuevas formas de interacción o ‘conversación’ –incluso se puede saber, mediante la tecnología Bluetooth, si uno de los suscriptores en Jaiku está a unos pocos metros de distancia de su autor.

Algunas pautas para su microblog

- Fíjese objetivos: defina si va a crear un microblog como su medio único de comunicación, o como apoyo de un blog, un sitio web u otra plataforma de contenidos.

- Regístrese en Twitter: pero también curiosee con otras opciones más versátiles. Recuerde que Twitter solo le permite publicar textos y enlaces, mientras que otros servicios lo habilitan para difundir textos, enlaces, fotos, videos, clips de audio, favoritos web y muchos otros contenidos.

- Llene completamente su perfil de usuario en Twitter (y los otros servicios), incluya su avatar (una fotografía o imagen que lo identifique) y un diseño para su microblog. Esto permitirá que sus visitantes lo conozcan más y se sientan más motivados a suscribirse a su microblog.

- Busque su propio estilo. Antes de iniciar su propio microblog, conviértase en seguidor (‘follower’) de varios microblogs que le sirvan de inspiración y lo guíen hacia lo que le gusta.

- Suscríbase a un servicio gratuito de simplificación de direcciones Web. Este sirve para que los enlaces que recomiende sean muy cortos.

- Integre Twitter con Facebook, MySpace y similares, de tal manera que su microblog ‘despegue’ con una audiencia, la de sus amigos en alguna de estas redes sociales.

- Tenga en cuenta que un microblog, al igual que un blog, es más rico si en lugar de ser un medio de un autor, se convierte en un espacio para el diálogo y la discusión. Lea los comentarios que hacen a sus ‘microentradas’ y responda a ellos cuando sea pertinente.

- Evite los errores más comunes de los microblogueros novatos: tomarse demasiado en serio los comentarios de la audiencia o las suscripciones o abandonos, utilizar el microblog como chat o diálogo entre dos, suscribirse a muchos microblogs para obtener intercambio, actualizar con mucha frecuencia (varias veces cada hora) o muy esporádicamente (cada semana o menos), y no enfocarse en nada o no lograr un estilo propio.

Pautas de redacción para Twitter

No sobra insistir en que no hay reglas ni fórmulas del éxito en esta plataforma de ‘microblogging’, y la total libertad es parte de la razón de su popularidad.

Sin embargo, en el caso de microblogs periodísticos sí conviene tener en cuenta algunas pautas y evitar algunos errores comunes:

- Piense en titulares: usted deberá conseguir, en solo 140 caracteres o menos, una frase atractiva, informativa –que plantee una idea completa– y en lo posible, que genere una reacción.

Cada entrada debe lograrse con el mismo esfuerzo de jerarquización y edición con el que se consigue un buen titular de periódico impreso o de sitio web de noticias.

- Diversifique los tipos de titulares: su microblog periodístico puede dedicarse a algo diferente a las noticias. En este caso se puede acudir a distintos recursos utilizados en otros medios periodísticos, como los titulares con ironías o preguntas, los juegos de palabras y las metáforas. La clave es generar interés en sus seguidores y, si utiliza enlaces a notas completas, llevarlos a dar clic en ellos.

- Sea creativo: aunque el límite de caracteres aparente obligar a que su microblog se convierta en un simple informe contable o un listado de cosas, piense en él como un pequeño museo en el que presenta pequeñas obras de arte.

- Evite el uso de abreviaturas, así como en el uso de una jerga basada en simplificaciones de las palabras (‘pq’ en lugar de ‘porque’, ‘ke’ en lugar de ‘que’, etc.). Si su microblog tiene un enfoque periodístico, debe usar el idioma correctamente, como cualquier medio de comunicación, y respetando, en lo posible, las normas gramaticales y ortográficas.

- Descarte la posibilidad de partir su entrada en dos: cuando los 140 caracteres parecen imposibles de respetar, surge siempre la idea de publicar dos entradas simultáneas para un solo texto. ¡Error! Dos o más entradas no solo confunden a la audiencia y dificultan su acceso mediante dispositivos móviles y otros sistemas, sino que hacen perder la esencia de lo que es un microblog.

- Aproveche Twitter para agregar información: no se limite a publicar titulares para hacer más atractivo su microblog, si este es un apoyo de otro medio.

- ¡Sea breve!: si la concisión es una de las claves de la buena redacción, aprender a escribir para Twitter es un reto mayor. Por ello, no se desanime si los resultados iniciales no son los mejores, pero exíjase al máximo para lograrlos. Escriba cada entrada y luego revísela, corríjala y reescríbala si es necesario, hasta que la sienta tan sólida que merecería estar en letras de molde.

- Prefiera las frases cortas: son más impactantes. En una sola entrada puede incluir dos o incluso más frases, en lugar de una que ocupe los 140 caracteres.

- Recargue a mano izquierda la palabra más portadora de información (concepto de pirámide invertida horizontal), bien sea usando la voz pasiva (aunque debe privilegiar la activa solo por economía de palabras), los dos puntos, etc.

- Use verbos activos (aunque no descarte la forma pasiva si tiene suficiente espacio), y un mínimo de adverbios. Recuerde que cada caracter cuenta. No puede darse el lujo de decir en dos palabras lo que puede decir en una.

- Evite ‘palabras universitarias’. Casi toda palabra larga en inglés (la sugerencia aplica también para el español) tiene una palabra corta, simple, que significa lo mismo. Prefiera esta última.

- Elimine en lo posible los pronombres personales, los artículos, los gerundios y palabras repetidas.

- Use la exclamación (sin abusar). Muchos le recomendarán confiar en palabras poderosas y no en signos de admiración, pero cuando las palabras son limitadas, estos signos agregan impacto.

Rompa la uniformidad del texto

Los bloques de texto ahuyentan a los usuarios, pero existen fórmulas para facilitar el escaneo: intertítulos, enumeraciones, diferenciación por color…

Intertítulos que identifican bloques temáticos como fórmula para romper la uniformidad del texto

Divida el texto en temas e identifique cada uno de ellos con un intertítulo. Este intertítulo debe ser una frase con sentido completo, que le diga al lector qué puede encontrar en los párrafos que siguen.

Los lectores caerán en los intertítulos y seleccionarán los que les llamen la atención. Los intertítulos se escriben siguiendo las mismas pautas para escribir títulos, en sus dos modalidades: como estructura externa a la pirámide invertida o como parte de ella diferenciado tipográficamente.

Cada tema o bloque temático debe ser presentado usando la estructura de pirámide invertida.
El uso de intertítulos para romper la uniformidad del texto es diferente en el primer nivel de utilización de la pirámide invertida, si se compara con el segundo.


Modelos de utilización de los intertítulos: como entidad externa al bloque temático que identifica, o como parte de él

En el primer modelo, como unidad externa al bloque temático que identifica, el intertítulo cumple una función similar a la que desempeña en los impresos, aunque más es más explícito (no consta de palabras sueltas, sino de frases).

La desventaja de este modelo de utilización es que los intertítulos terminan repitiendo información expuesta en el bloque temático. Sin embargo, es un mal menor cuando no se tiene tiempo para hacer una reedición más profunda.

En el segundo modelo, la primera frase del bloque temático se diferencia tipográficamente de forma tal que visualmente aparezca como intertítulo. Aquí se reproduce el mismo modelo para la creación del título del texto; es decir, diferenciar tipográficamente la primera frase del ‘lead’ para que visualmente aparezca como título. Este manejo de textos demanda más tiempo, pero recompensa al usuario mediante la no repetición de información.

Enumeraciones como fórmula para romper la uniformidad del texto

En términos de escritura Web, las enumeraciones son otra forma de romper la uniformidad del texto y facilitar al usuario encontrar lo que está buscando.

El editor Web debe tener la habilidad de identificar los elementos aptos de ser convertidos en enumeraciones, así como definir la relación lógica entre ellos.

Los ítems dentro de una enumeración permiten ofrecer una lectura no lineal del contenido. Así mismo, son una puerta de entrada al concepto de estratificación de información, ya que cada uno de ellos se puede convertir en un enlace.

Recomendaciones para la construcción de enumeraciones

Cree una estructura paralela
El paralelismo ayuda a ser conciso; clarificar el significado y relaciones de los elementos clave; enlistar múltiples ideas con simetría y ayudar a los lectores a identificar, comparar y recordar los elementos enlistados. Use palabras portadoras de información para definir su orden y estructura paralela. Estas palabras pueden estar en negrilla.

Limite el número de ítems en la enumeración
Frente al interrogante de cuántos ítems incluir dentro de una enumeración, algunos autores sugieren utilizar la regla del siete más o menos, que dice que el número ideal debe estar entre este rango. El origen de esta recomendación se remonta a 1956, cuando el psicólogo George Miller publicó un trabajo en el que estableció el límite en la cantidad de ítems que la memoria inmediata podía retener: 7 más o menos 2.

No utilice números para identificar los ítems en la enumeración
No es recomendable utilizar números para identificar ítems dentro de una enumeración, salvo que tenga importancia el orden de ellos. Cuando se numeran los ítems dentro de una enumeración se están dando instrucciones de cómo debe ser la lectura, determinando una lectura lineal.


Utilización de color para romper la uniformidad del texto y atraer al usuario

La negrilla como recurso de color para romper la uniformidad

La negrilla es un recurso de diferenciación por color. Se usa para diferenciar:

- Preguntas en una entrevista

- Primeras palabras de ítems dentro de una enumeración.

- Palabras sueltas o frases completas dentro de un texto.

El enlace como un elemento destacado por color para romper la uniformidad del texto

Un enlace es simplemente una conexión entre dos partes de un documento o entre dos documentos (textos, videos, fotos, etc.), que permite saltar al usuario de uno a otro.

Esos enlaces pueden ir a otra parte del mismo documento, a otra página del mismo sitio, a un sitio externo, a un recurso multimedia, a una ventana para enviar un e-mail, etc.

Párrafos cortos como otra forma de romper la uniformidad del texto

Los párrafos cortos, formados por solo algunas frases, facilitan el escaneo u ojeo y la obtención de la información buscada. Por eso, casi todos los teóricos los recomiendan.

Pero cuando se recomienda escribir párrafos cortos para romper la uniformidad del texto en la pantalla de computador, no se está sugiriendo utilizar la tecla ‘Intro’ o ‘Enter’ del teclado para romper de forma arbitraria una parrafada.

Revisión de pautas de manuales de ediciones impresas que no aplican a las ediciones digitales

Manejo de siglas, acrónimos y abreviaturas

Una sigla es un término compuesto por las iniciales de los nombres propios colectivos, como ONU, OEA, OTAN.

Acrónimo es una palabra que se logra combinando sílabas (iniciales o no) de un nombre colectivo, como Interpol, Incora.

Cuando se mencione por primera vez un organismo que se distingue por una sigla, se debe dar el nombre completo de la entidad, seguido de la sigla entre paréntesis. De allí en adelante se utiliza únicamente la sigla. Se exceptúan de esta norma las siglas de organismos que son de conocimiento público general.

Todas las letras de una sigla van en mayúscula cuando esta no tenga más de cuatro letras. Si excede este número, solo irá en mayúscula la letra inicial, a menos que carezca de vocales que la hagan impronunciable.

En el caso de abreviaturas, no parta del supuesto equivocado de que sus lectores y el público en general las conocen. Probablemente la expresión PC (Computador Personal) ya sea de dominio público, pero otras siglas deben pasar por un largo proceso para serlo. Mientras tanto, deben ser explicadas.

Manejo de números

Las directivas fundamentales para la edición digital son: Para cifras simples (1, 2, 3 y hasta 4 dígitos: 7, 99, 435, 1.324), utilice números para facilitar su lectura en pantallas de computador.

La utilización de dígitos para presentar cifras simples, en lugar de letras, también permite reducir el número de caracteres para ajustarlo a los campos de un sistema de administración de contenido, o su aparición en dispositivos móviles.

Utilizar dígitos facilita reducir el número de caracteres para ajustarlo a los campos de un sistema de administración de contenidos.

Cifras grandes, pero no redondas, es recomendable escribirlas en números.

- Utilice las palabras miles, millones y billones para remplazar 3, 6 o 12 ceros, para facilitar la lectura.

- 237 millones es mejor que 237’000.000.

- 2 billones es mejor que dos billones, y aún más que 2’000.000.000.000.

- Mezcle números en dígitos y en letras cuando se trate de cifras complejas, si con ellos facilita su lectura. Por ejemplo, 13’425.000.000.000 debería escribirse así: 13 billones 425 mil millones.

Restrinja el uso de los números romanos casi exclusivamente al orden de papas y reyes, y al número del siglo.

Uso de cifras (no letras) en los siguientes casos:

- Los números en recuadros, gráficos de estadísticas y cualquier listado que no vaya en texto corrido.

- Los días del mes, excepto el primero, que se escribe en letras (el orden correcto de una fecha es el día, mes y año. Por ejemplo, 2 de julio de 1994.

- Los años (sin punto y en millar, cuando corresponden a las fechas así: 1994 y no 1.994). Si se trata del número de años, llevan la puntuación de las cifras: 3.500 años después.

- Números que corresponden a casas, apartamentos y edificios. Por ejemplo, carrera 87A No. 70-35. Calle 39S No. 68ª-85, interior 5, apto. 503.

- Números que identifiquen un texto legal (Decreto Ley 4385, Ordenanza 764). Estos también irán sin punto cuando pasen del millar.

- Todas las cantidades que tengan decimales.

- Los porcentajes. Cuando se menciona el porcentaje de un texto se deben escribir las palabras por ciento (10 por ciento); cuando va en gráficos o cuadros estadísticos se utiliza el símbolo (10%).

- La numeración de distancias, en metros o kilómetros, y de alturas en metros.

- Las horas, con la única excepción de las horas completas, que se podrán escribir en letras, seguidas de los términos “de la mañana” o “de la tarde”.

- Los grados de temperatura.

- Los grados de intensidad de un sismo.

- Los resultados de las competencias deportivas.

- Los números que sean parte integral de una marca o del nombre de un producto (por ejemplo, Mazda 626).

- Los grados y minutos de latitud y longitud.

- Cuando se expongan problemas matemáticos o pasatiempos.

- Los resultados de votación.

- Las probabilidades en apuestas.


Los dos puntos: un recurso válido para llevar a mano izquierda las palabras más portadoras de información

Los dos puntos son un recurso válido para recargar a mano izquierda de la frase los elementos más informativos, las palabras portadoras de información.

La pauta que da la Real Academia Española de la Lengua para la utilización de los dos puntos es tan amplia que este nuevo uso bien podría justificarse a la luz de sus normas:

-“Los dos puntos preceden las citas textuales”.

- “Los dos puntos (:) detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue”.

- “Se emplean los dos puntos para conectar oraciones o proposiciones relacionadas entre sí sin necesidad de utilizar otro nexo”.

En términos de Internet, los dos puntos hacen el papel irregular de la preposición, que permite recargar a mano izquierda las palabras portadoras de información.

Palabras que no funcionan para iniciar títulos (así como párrafos, intertítulos o ítems en una enumeración):

Los artículos (el, la, los, las, un, uno, unos, una, unas…) están dentro de la categoría de las peores palabras para comenzar frases, en especial títulos (bien sea externo o por diferenciación tipográfica), intertítulos e ítems en enumeraciones.

No empezar con expresiones de enlace como: además, a saber, ahora bien, al menos, al parecer, a pesar de eso, así, así pues, así y todo, ciertamente, con todo, cuando más, de hecho, de todas formas, de momento, después de todo, dicho esto, en cambio, en consecuencia, en efecto.

Minimice la puntuación, racionalice el número de ideas que entrega en las frases (y controle su longitud)

Siempre hay una relación directa entre el número de ideas que el autor intenta introducir en la frase, la puntuación utilizada para crearla, y la longitud de esta. Al reducir el número de ideas por frase, se minimiza la puntuación y se reduce el tamaño de la frase.

Las frases largas obligan al usuario a establecer relaciones complejas entre las ideas de la frase, y son difíciles de leer y entender.


‘La frase corta alarga la vida laboral del redactor’


La frase larga es enemiga de la buena lectura. Aunque la claridad de una oración no depende sólo del número de palabras que contenga sino de las relaciones entre ellas y los conceptos que expresen.


Los consejos de lecturabilidad recomiendan usar frases que se mantengan entre las 20 o 30 palabras.


No se trata, por supuesto, de que toda frase tenga un número determinado de palabras. Tampoco de que todas las frases obedezcan a la misma extensión, lo cual resultaría ejercicio monótono y opuesto a la naturalidad del estilo, que es parte de su gracia. La pequeña fórmula radica, en alternar frases de diversa longitud.

Construya la pirámide

Reivindique la voz pasiva; violente el orden ‘lógico’ sujeto, verbo, complemento directo, complemente indirecto, complemento circunstancial; use los dos puntos en nuevas formas; elimine los artículos; maneje siglas y números de una forma diferente...


La forma en que el usuario navega páginas Web y la exigencia de ajustar los contenidos a nuevos dispositivos y contextos en los que son presentados obligan a repensar la forma como se escriben los textos, incluso desafiando el purismo del lenguaje en términos de sintaxis y normas que están consignadas en manuales de redacción periodísticos hechos para el mundo impreso.


Esto lleva a reivindicar la voz pasiva; proponer violentar el orden ‘lógico’ sujeto, verbo, complemento directo, complemente indirecto, complemento circunstancial; usar los dos puntos en nuevas formas; eliminar los artículos; manejar siglas y números de una forma diferente...


Use la voz pasiva cuando sea necesario


En el contexto de Internet, la voz pasiva es una forma de recargar a mano izquierda de la frase elementos que, a juicio del autor/editor, sean más relevantes.


El español Álex Grijelmo dice: “La voz pasiva no suena natural en español si no tiene una justificación concreta. La mayoría de las oraciones con las cuales deseamos transmitir un enunciado completo –en ellas nos interesa el enunciado entero, y no solo una de las partes– han de escribirse mediante la voz activa”.


Grijelmo recomienda la utilización de la voz pasiva para resaltar alguno de los aspectos de la oración.


De acuerdo con Grijelmo, “la voz pasiva resultará de gran utilidad al periodista cuando desconozca quién o qué es el sujeto de su información”, o porque este resulte muy obvio.


Ejemplos de utilización de voz pasiva para recargar a mano izquierda información más relevante. De acuerdo con el autor/editor, en estos la voz pasiva resulta más conveniente para presentar el contenido.




“Los lectores que consumen periodismo online están más y mejor informados”

Entrevista a María José Cantalapiedra, doctora en Ciencias de la Información de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea, España.
Estudiosa de los géneros informativos en la red, asegura que “la gracia de Internet es el hipertexto”.

A fin de desarrollar al menos una ínfima parte de algunos de los muchos temas sobre los que tiene ideas para expresar, María José Cantalapiedra se expresa a una velocidad rápida.
Teórica experta en géneros informativos de medios digitales, alterna su tarea de docente en el País Vasco con charlas e investigaciones sobre el apasionante y agitado presente de las ediciones electrónicas, sobre todo, de las españolas. Su currículum luce desproporcionadamente inmenso junto a sus datos biográficos, que revelan su corta edad.

De paso por Buenos Aires, adonde llego para participar en el Congreso Iberoamericano de Periodismo Digital que se realizó en el auditorio del Malba, Cantalapiedra habló de la actualidad de los diarios digitales y del hipertexto como caballito de batalla para los géneros periodísticos en Internet.

¿Existe el periodismo digital?

Por supuesto: así como hay un periodismo radiofónico y otro televisivo... también existe un periodismo digital. Desde luego, comparten una estructura común y tienen una forma muy parecida de trabajar. Un periodista de tele usa imágenes; uno de radio, audios; el periodista digital dispone del hipertexto para enlazar bloques de contenidos de todo tipo.

¿Es posible que el uso masivo de esta herramienta bloquee la capacidad de crear textos propios?

Al revés: el acto de producción es el mismo. Lo que sucede es que añadimos capas de información y le damos al lector la posibilidad de que recorra el mismo camino que transitó el periodista. Se puede leer un reportaje de dos páginas o uno de cincuenta mil; es lo que llamamos “texto profundo”. Cuando estamos haciendo referencias al pasado, documentando, contextualizando o cuando estamos interpretando declaraciones, damos información concreta a través de un hipervínculo.

¿Cómo afecta al ejercicio del periodismo la posibilidad de identificar las noticias que prefieren los lectores?

El tema no sólo afecta al periodismo online sino a todo el periodismo, y es verdaderamente preocupante ¿Vamos a darles lo que los lectores quieren? ¿Desde cuándo los lectores nos dicen lo que tenemos que hacer? En la radio, todo el mundo puede hablar, pero se distingue claramente la voz del periodista, la de los expertos en equis temas, la de la gente, que se expresa telefónicamente. Y en Internet tiene que pasar lo mismo.

¿Qué clase de audiencia es la audiencia de Internet?

En líneas generales, los lectores que consumen periodismo online están más y mejor informados. Y, además, no sólo leen diarios sino, también, newsletters, weblogs y otros sitios alternativos. Es un público que lee mucho, un público muy curioso.

La fragmentación de los contenidos, tan propia de la red, ¿es una ventaja o una desventaja?
Yo la veo como un problema: poder ir directamente a los resultados deportivos o a las páginas policiales sin tropezar con una sola noticia internacional es, claramente, una desventaja.

Si todos los días leo sólo deportes, de alguna forma, me desconecto del mundo. La información de interés general es necesaria, más allá de que nos guste o no. El riesgo de la fragmentación es perder de vista lo que pasa en el mundo.

Nuevas formas narrativas para la Red


Desde luego, el avance del periodismo digital está planteando ya la necesidad de encontrar nuevas fórmulas narrativas y formales específicas para el medio, que no estén tan estrechamente vinculadas a los diarios impresos como hasta ahora.


La supervivencia de los actuales géneros periodísticos, la vigencia de la pirámide invertida, la búsqueda de soluciones visuales para contrarrestar las limitaciones de la lectura en la pantalla son algunas de las cuestiones que se plantean.


Los elementos de la titulación, naturalmente, tampoco escapan a estas nuevas formulaciones, pues si es patente que en un primer momento los diarios digitales suprimieron buena parte de estos elementos, más cierto parece en nuestros días el uso de todos y cada uno de los elementos de la titulación, que no sólo se hace necesaria sino imprescindible para avivar la lectura de los textos periodísticos.


En la red desaparece la diferencia entre medios impresos, sonoros y audiovisuales. La web de un periódico puede ofrecer la reproducción sonora de unas declaraciones; mientras que la página web de una cadena de televisión puede ofrecer todos los textos correspondientes a las informaciones del día.


Algunas emisoras de radio, mediante la utilización de la aplicación Real Audio, realizan sus emisiones a través de la red. Otras, sin embargo, únicamente ofrecen información referente a sus contenidos. La televisión es la que todavía se encuentra algo rezagada frente a la prensa y la radio, debido en gran parte a las limitaciones de resolución de la imagen en movimiento enviada a través de red.


La pantalla soporta bastante peor la lectura que el papel. Por ello, Jacob Nielsen recomienda que los textos para la web sean la mitad de largos que los destinados a la impresión en papel. Además, los lectores de papel acostumbran a mirar primero el conjunto de la página, observando qué temas aparecen en ella para después decidir cuál o cuáles de ellos comenzarán a leer


Otros plantean ya una redefinición de los géneros periodísticos. De hecho, Manuel Gago hace hincapié en la necesidad de modificar las estructuras textuales de la información para su utilización en la Red.


En este sentido, Nielsen aconseja mantener el esquema de la pirámide invertida, pero sostiene que una de las características de estos nuevos relatos debe ser la brevedad, despojando al nuevo texto de ese largo cuello explicativo o de esos párrafos de contexto que el lector ya puede encontrar en la red mediante un simple clic.


Además, el periodista que escribe para un periódico en papel ve su estilo influenciado por la necesidad de ocupar un determinado espacio dentro de la propia página del diario. Esta limitación no tiene por qué existir en un documento web, en el que la noticia tendría su longitud necesaria, en función de criterios puramente informativos.


Los nuevos textos periodísticos, pensados para el periodismo digital, deberán modificar sus estructuras textuales para conseguir una perfecta sintonía entre estructura textual y canal de comunicación.


Los diarios digitales han creado una nueva retórica. La utilización de las redes telemáticas para poner a disposición del usuario del periódico on line la lectura no secuencial, la inmediatez, la interactividad, la profundidad, la personalización y la actualización, entre otras características, de lo que se considera un nuevo medio informativo, han conformado una nueva retórica con unas características específicas:


-En primer lugar, ha sustituido las páginas por secciones, porque el concepto de página deja de tener sentido y se asimila al concepto de sección.


-No existe la noticia a un determinado número de columnas, como ocurre en la prensa escrita. La importancia de una noticia con respecto a otra se observa en su colocación (primera, segunda, tercera pantalla). Se ha perdido la noción de columna y se jerarquizan mediante titulares, secciones y sumarios.


-El interés de la noticia no estará determinado por el ámbito geográfico, sino por otros aspectos como la proximidad temática, afectiva, ideológica, política o social.


-Las posibilidades del diario digital no se limitan a un contenido tradicional, sino que la búsqueda de información se amplía al chat, las cartas, foros de debate, etc.


-Pero no existen cambios en el fondo, ya que el diario digital recurre a los conceptos claves de la redacción periodística de selección, valoración, interpretación, opinión y contextualización para comunicarla de manera correcta al lector, como tampoco existen diferencias a la hora de clasificar los géneros periodísticos en informativos y opinativos.


Básicamente, el lenguaje periodístico contiene unas características elementales que lo definen, y que se adapta, con pequeñas variantes, a todos los medios de comunicación, como son la concisión, la claridad y la naturalidad.


Es netamente pragmático, en el sentido de que debe ser eficaz, siendo además mixto. Por todo ello, el lenguaje periodístico debe adaptarse al nuevo canal y poner en práctica unas formas más cercanas al periodismo audiovisual que al periodismo escrito.


Este lenguaje debe reunir las siguientes características:


-Teniendo en cuenta que el espacio visual de la pantalla se circunscribe a un máximo de 25 líneas de texto (más o menos) y que los lectores de prensa digital prefieren más la utilización de links que las barras de desplazamiento, recomiendan el uso de textos más breves que los que se utilizan en prensa escrita.


-Que los textos sean breves implica también que deberían utilizarse menos oraciones subordinadas, menos complementos en cada oración.


-La redacción debería ser, además, muy tematizada; un texto en el que cada idea nueva se va expresando en una oración; un texto en el que tras dos o tres oraciones referidas a un mismo tema, se pasa a un párrafo nuevo que introduce un nuevo tema.


El lenguaje periodístico que el profesional utilizará en los medios digitales mantendrá las características que definen el estilo periodístico, un estilo que además buscará nuevas posibilidades de adaptación al nuevo medio y que, presumiblemente, se situará a medio camino entre el lenguaje de la prensa escrita y el de los medios audiovisuales, porque, a fin de cuentas, este medio es un compendio de texto, imagen y sonido.


Los textos serán breves, también serán breves las oraciones y los párrafos. Se simplificará la estructura de las oraciones hasta ser ágiles y ligeras pero sin llegar a prescindir de un guiño literario, de un juego de palabras o de unos gramos de ternura o de sarcasmo.


Al igual que ocurrirá con el lenguaje periodístico, también los géneros se adaptan a la red sin demasiadas asperezas.